Origen de la Devoción a la Divina Pastora

Hacía el año 1703, el padre Fray Isidro de Sevilla Ilustre predicador capuchino y gran devoto de la Virgen María, fue quien comenzó a venerarla bajo la advocación "Divina Pastora de las almas".

En la ciudad de Sevilla-España, era costumbre rezar los rosarios populares y dicho padre aprovechaba que la muchedumbre se reunía, para predicar en honor a la Virgen. La devoción a la Divina Pastora alcanzó gran popularidad, y luego se extendió por todo el ámbito de la geografía española.

El sentido del título de Pastora es esencialmente misionero. Los miembros de la orden capuchina que vinieron a América, trajeron consigo la nueva advocación, que formó parte de las enseñanzas catequéticas capuchinas entre los grupos indígenas.

La devoción se fue extendiendo a diversas partes: entre ellas se propagó en la Isla Trinidad y a mediados del siglo XVIII, la devoción fue llevada también a Colombia.

La Divina Pastora manifestó a las claras su voluntad de que su imagen permaneciera en Santa Rosa, y que allí se le rindiese culto y veneración. Desde entonces la imagen se quedó para siempre en la Iglesia de Santa Rosa desde que allí llegara providencialmente poco después del año 1736.

Ver más... Siguiente